La obligación de contar con un canal de denuncias interno ya no es un asunto lejano para las empresas. La Ley 2/2023 regula la protección de las personas que informan sobre infracciones normativas y exige a muchas organizaciones disponer de un sistema seguro, confidencial y correctamente gestionado.
La pregunta práctica es sencilla: ¿tu empresa ya está preparada? Si tienes 50 o más trabajadores, o si tu actividad está afectada por normativa específica, necesitas revisar si cuentas con un canal operativo, documentado y capaz de proteger tanto a la organización como a las personas informantes.
Qué empresas deben prestar atención
La obligación afecta especialmente a empresas con 50 o más personas trabajadoras. Los plazos principales ya vencieron: las organizaciones de mayor tamaño tuvieron que adaptarse antes y las empresas de 50 a 249 trabajadores debían tener implantado su canal desde el 1 de diciembre de 2023.
No basta con habilitar un correo genérico. Un canal de denuncias debe permitir comunicaciones seguras, preservar la confidencialidad, ordenar la tramitación de cada caso, limitar accesos y conservar evidencias cuando sea necesario.
Riesgos de improvisar el canal
- Falta de confidencialidad. Si demasiadas personas pueden acceder a una denuncia, el sistema deja de proteger al informante.
- Sin trazabilidad. La empresa debe poder acreditar qué se recibió, cuándo se revisó y qué acciones se realizaron.
- Gestión dispersa. Correos, documentos sueltos o carpetas compartidas complican el seguimiento y elevan el riesgo de errores.
- Problemas de protección de datos. Las denuncias pueden incluir información sensible y requieren medidas adecuadas de seguridad y acceso.
Qué debería tener un canal bien implantado
Un canal eficaz debe permitir denuncias anónimas o identificadas, ofrecer recepción segura, gestionar expedientes, asignar responsables, conservar historial de actuaciones y facilitar comunicaciones con el informante sin exponer su identidad cuando corresponda.
También debe estar comunicado internamente. Si la plantilla no sabe que existe, cómo usarlo o qué garantías ofrece, la herramienta pierde buena parte de su valor.
K&J presenta Etikalys
Para ayudar a las empresas a cumplir esta obligación de forma ordenada, K&J Open Solutions presenta Etikalys, una plataforma especializada en canales de denuncias para empresas.
Etikalys permite disponer de un canal interno conforme a la Ley 2/2023, la Directiva UE 2019/1937 y el RGPD. Está orientado a proteger a los informantes y a facilitar una gestión eficiente de las comunicaciones recibidas.
Funciones clave de Etikalys
- Canal anónimo y confidencial para comunicar irregularidades.
- Comunicación bidireccional segura con el informante.
- Gestión de expedientes con estados claros y trazabilidad.
- Registro de evidencias y documentación asociada a cada caso.
- Accesos por roles para administradores, gestores e instructores.
- Portal web accesible desde cualquier dispositivo.
Checklist rápido para saber si estás preparado
- ¿Tu canal permite denuncias anónimas y comunicaciones confidenciales?
- ¿Hay responsables definidos para revisar y tramitar cada expediente?
- ¿Puedes acreditar fechas, estados, acciones y evidencias?
- ¿Los accesos están limitados por roles?
- ¿La plantilla conoce el canal y sus garantías?
- ¿El tratamiento de datos cumple RGPD?
Si alguna respuesta no está clara, es momento de revisar el sistema. En K&J podemos ayudarte a implantar Etikalys y adaptar el canal a la realidad de tu organización.
Solicita una demo de Etikalys o contacta con K&J Open Solutions para preparar tu empresa con un canal seguro, trazable y conforme a la normativa.
Fuentes consultadas: guía sobre obligatoriedad del canal de denuncias de Grupo Atico34 y página oficial de Etikalys. Este artículo tiene finalidad informativa y no sustituye el asesoramiento jurídico especializado.